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bitácora de vuelta 0.0

puedo hacerme trampa y comenzar ya: ahora que aun me sabe la boca a chocolate, a trufa, al maracujá que llevaba adentro esa esfera bomba.

en la mesa, los restos de la cena. un plato con envases vacíos -de requeijão cremoso y de dos tipos de galletitas diferentes- y un cuchillo sucio. quedan más galletitas y parte de las frutas que no nos terminamos ayer, anteayer. sí, las frutas del sablazo en el mercado municipal -similar a la Boquería en esa onda frutas colorido mucha gente sablazos-.

las extraño.

las extraño y no.

cené lo que ellas sacaron de la heladera ayer antes de irse. parte de.

-meto la mano en la bolsa, saco otra trufa; este envoltorio es celeste en lugar de amarillo; ¿qué será en lugar de maracujá?-
me hago trampa. juego al juego de sacar objetos -del viaje- antes de volver. juego a la bitácora de vuelta antes de estar -de vuelta-.

por algo que no sé qué es -ah sí, ya sé la conexión- me veo con Natacha -ella llevaba un carro de la compra- sentada en el bar que hace esquina donde empieza Regina -donde empieza por mi parte, por Feria-; hablando de Quito, de hábitat tres, de armar algo, una charla, un taller. me recuerdo tomando notas, asumiendo tareas que nunca haré -pensaba que sí, aunque no sé cuándo exactamente pensaba hacerlas-. sé cuál es la conexión que me acaba de llevar a esa imagen: el Gallo Rojo, la galería de casi la esquina siguiente. creo que nunca había entrado. estaré ahí el viernes -estoy ahí, también, ahora, como eso que dijo Ricardo el domingo; la interferencia es presencia, y añado: lo virtual es presencia, el sueño es presencia, la intención es-.
la esfera chocolate y sorpresa sigue sobre mi pierna. guardaré el papel y en unos días unas semanas unos meses me tocará escribir hablar bailar grabarme filmar dibujar sobre este momento. este salón de hostel paulista que -ahora- no describí.

del sabor que -todavía- no sé.

verierno

piscina y chimenea

par de horas de baño

cómo los de las siestas infinitas

-las de ellos-

cuando había escapatoria

-en casa de otros

en la piscina de otras-

balón

ahogadillas

bucear ida y vuelta

ida vuelta ida

o hasta cuatro

-en la piscina corta,

esa era la nuestra

sería a otra hora entonces-

sin respirar

-sin gafas

a pulmón

ojos a prueba de cloro-

y siempre

hambre fulminante

dedos arrugados

ojos rojos

ganas de más.

merienda.

de ida y vuelta uno. empezar -casi- por el final.

De todos os prazeres do ser humano, você está diante do que tem mais sabor. Então, se o prazer é un bom café, foi un prazer te conhecer…
Vía Augusta. SP.