Archivos para

pisar. tres pies

de repente un día me doy cuenta

algún otro día

inventé un tercer pie

evitemos confusiones

bien podría ser una piedra

suficiente

más de kilo y medio

dos kilos menos un cuarto

juega a ser pie

-qué pasa, cada cual juega a lo que quiere

puede-

y se ubica ahí

en el tercer pedal

freno y embrague reconvertidos

todos aceleran

 

corremos

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10 de mayo

querida Diaria,

en realidad, hoy escribo a ciegas. Y sin papel ni lápiz. No dejo de pensar en la de cosas que tengo que contarte, pero no puedo distraerme ni un segundo. Hace días que mamá no aparece. No me preocupa cuidar de Martina. Me preocupa no poder salir a buscarla. ¿y si no puedo volver? Ya salimos ayer, y otro día la semana pasada, a ver si encontrábamos algo de comida. Martina trata de no parecer asustada, pero aprieta tanto la peonza en su mano arañada que se hace daño. Yo creo que no quiere llorar para que sigamos buscando, porque en realidad tiene mucha hambre, pero en la mitad de cada mejilla lleva una línea de lágrimas que van cayendo sin pararse. Nunca. Hasta que volvemos y se sienta otra vez bajo la mesa.

Diaria… estaría muy bien al menos encontrar algo más de papel, o unas tizas, o un lápiz. Así podría contártelo todo. Lo haré en cuanto pueda.

 

Mientras tanto, espero que te llegue este abrazo que te envío.

Y besos.

 

Lucho

…préstamo 1

“13.15. Todos los tripulantes de los compartimientos sexto, séptimo y octavo pasaron al noveno. Hay 23 personas aquí. Tomamos esta decisión como consecuencia del accidente. Ninguno de nosotros puede subir a la superficie. Escribo a ciegas.”

((así comienza el Articuento Escribir*, de Juan José Millás))